jueves, 15 de febrero de 2018

Lo que de ti quiero

Quédate conmigo, así como quién no quiere la cosa.

Apapáchame mientras descanso en tu pecho y acaricio tu piel.

Platícame todas tus historias, yo te escucho atenta siempre. Me encanta tu voz.

Dame la mano, con tus dedos largos entrelazados entre mis dedos flacos.

Caminemos juntos por mi museo favorito, por el tuyo, luego déjame mirarte de lejos.

Acaricia mi piel en ese vaivén de las olas del mar.

Recordemos una vez más el día que nos reencontramos, cuando nos besamos por vez primera y el tiempo paró.

Abrázame fuerte, como aquella noche que supe que te amaba.

Vamos a reír hasta llorar y hasta llegar al punto de no saber el por qué.

Exprime mi alma con la pasión que se nos desborda cuando tocamos nuestros cuerpos desnudos.

Léeme tu libro favorito, déjame leerte mis cuentos. Escribamos una historia juntos.

Amanezcamos juntos muchas veces más, pasemos el día en cama perdidos en nuestros cuerpos, alejados del mundo hasta que nos atrape el tiempo de nuevo.

Bailemos más canciones, más ritmos, más noches, más tardes, en más lugares o en los de siempre.

Despéiname y luego cepilla mi cabello cariñosamente, mientras te cuento chistes.

Besémonos bajo la luz de la luna llena, que nos observe, que nos cuide, que nos deje ver nuestros rostros bañados de pasión.

Desvísteme el alma y descíframe la piel. Descubramos el conjuro del universo que nos hace estar sentados uno frente al otro mirando profundo nuestros ojos.

Aventurémonos, vivamos el día a día, sin planes. Solo con la locura de las ganas de verte, de oírte, de abrazarte.

Platícame tu día, pregunta del mío. Besémonos entre palabras y risas... Risas que nunca nos faltan, gracias a ti, a mi: Involuntario.

Exploremos juntos otros lugares, viajemos espontáneos. Probemos juntos cosas nuevas, sabores exóticos, bebidas mágicas.

Trencemos nuestros cabellos, déjame dibujarte en el cuerpo con el mío, con una pluma, con mis dedos, con la punta de mi lengua.

Quiero descubrir tus miedos para calmarlos a besos y palabras dulces en tu oído.

Vamos a ver qué más nos trae el camino...