Hoy quiero besarte otra vez, tengo ganas de ti, muchas al decir verdad.
Me gustan tus labios carnosos, tan besables, suaves, atrevidos y deliciosos
eres una golosina prohibida, divertida y antojable,
me río de mí misma cuando me sorprendo viéndote lascivamente.
Cuando mis manos se encargan de mí; te pienso,
te imagino besando entero mi cuerpo, apartando el cabello de mi cara con un dulce gesto. Imagino o más bien recuerdo tan claro el pasar de tus manos por mi piel… me incendio en este punto.
Tu cara en lujuria perdido pidiendo un beso más, más minutos, más tiempo, una noche. Yo también quiero. Lo he decidido hoy, la próxima vez que nuestros cuerpos estén al borde, dejaré que el vacío nos trague abrazada a ti.
Tan atractivo te miras, tan alto y tu sonrisa, voz, ojos… y vuelve mi mente a tus labios, antojo de morderlos, saborearlos una y otra y otra vez.
La locura de tenernos y no tenernos, de sentirnos febriles y solo sonreírnos,
poder hablar contigo de lo que sea, tu cerebro también me atrae. Sensual y culto, todo en uno.
Ven sorpresivamente hoy por mí y toma mi mano, vamos a divertirnos, reírnos, disfrutarnos, encontrarnos, implosionar y despojarnos de todo. Quiero tu calor, tu aroma, acariciar tu nuca y sentir tu cabello entre mis dedos. Vamos a vivirnos de a poco esta aventura al compás de una canción viejita de esas que erizan la piel.
¡¡¡Bésame!!!